El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que ordenó posponer durante cinco días los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraníes, tras lo que calificó como “conversaciones productivas” con un político de alto rango en Irán. Trump aseguró que existen “puntos importantes de acuerdo” y que cualquier pacto debe impedir que Teherán obtenga armas nucleares.
Mientras tanto, medios iraníes negaron la existencia de negociaciones y acusaron a Washington de “guerra psicológica” para influir en los precios de la energía. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán reiteró que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado.
La noticia provocó una caída de más del 10% en los precios del petróleo, con el Brent en 96 dólares y el West Texas en 84,37 dólares. Las bolsas europeas reaccionaron con optimismo y revirtieron pérdidas iniciales.
Irán advirtió que, si sus islas son atacadas, minará las rutas de comunicación del golfo Pérsico, lo que podría bloquear la región. Por su parte, China pidió el cese inmediato de las acciones militares y un retorno al diálogo para evitar que la inestabilidad afecte aún más al comercio energético mundial.
