Romper diques trae inundaciones: CAR alerta, propietarios que rompen defensas de agua serán responsables ⚠️
CAR advierte que romper bordes de ríos trae emergencias.
Foto: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR hizo un llamado urgente a agricultores, ganaderos y comunidades rurales para que se abstengan de fracturar jarillones y taludes de fuentes hídricas con el fin de captar agua durante temporadas secas.
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, advirtió que estas prácticas, realizadas para evitar los costos de abastecimiento por bombeo mecánico, debilitan las orillas de los ríos y quebradas, generando un alto riesgo de emergencias e inundaciones cuando retorna el régimen de lluvias.
“En tiempos de sequía, algunos agricultores deciden romper los jarillones para generar drenajes hacia sus fincas, pero cuando regresan las lluvias el talud alterado se convierte en el origen de inundaciones y desbordamientos”, señaló Ballesteros.
Responsabilidad de propietarios
La CAR recordó que el mantenimiento de estas estructuras corresponde a los dueños de los predios, no a la Corporación. La más reciente decisión del Consejo de Estado exoneró a la CAR de cualquier responsabilidad frente a las inundaciones ocurridas en 2011 en un club campestre de Chía, confirmando que la obligación de conservar los taludes recae en los propietarios.
“Si bien es cierto que la CAR administra el recurso hídrico en su jurisdicción y lidera proyectos como la adecuación hidráulica del río Bogotá, cada propietario es responsable de garantizar que los jarillones se encuentren en buen estado”, puntualizó el director.
Ruta de Preparación Climática
La advertencia se da en medio de la transición hacia un Fenómeno de El Niño de gran intensidad, frente al cual la CAR despliega acciones preventivas para fortalecer la capacidad de respuesta de sectores sociales y productivos.
Estas medidas buscan reducir riesgos asociados a incendios forestales, estrés hídrico, racionamientos y afectaciones a la producción agropecuaria, promoviendo buenas prácticas y técnicas adaptadas a la realidad de cada comunidad.
La CAR reiteró que ninguna autoridad ambiental en Colombia o en el mundo tiene la obligación de mantener jarillones en predios privados, y subrayó que la gestión ambiental y la gestión del riesgo son responsabilidades compartidas por todos los sectores.

