Más de $1.500 millones invierte Cundinamarca en proyecto solar para acueducto de Jerusalén
Cundinamarca avanza en la transición hacia energías limpias con la implementación de sistemas solares para fortalecer la operación de los acueductos rurales, mejorar su sostenibilidad y garantizar un servicio más eficiente para las comunidades de Jerusalén.
Foto: Gobernación de Cundinamarca.
Un importante avance en materia de sostenibilidad y eficiencia energética se puso en marcha en el municipio de Jerusalén con la implementación de un sistema fotovoltaico destinado a abastecer parte de la operación de un acueducto local.
La iniciativa, desarrollada con el apoyo de Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC), contempla una inversión de $950 millones para la instalación de un sistema de energía solar que permitirá alimentar las plantas de bombeo del acueducto y reducir la dependencia de combustibles convencionales.
Según se informó, en varios acueductos veredales las bocatomas se encuentran ubicadas por debajo de las viviendas que abastecen, lo que obliga a mantener procesos permanentes de bombeo para garantizar el suministro de agua a las comunidades. Con la entrada en funcionamiento del sistema fotovoltaico, se espera cubrir cerca del 60 % de la demanda energética del acueducto, disminuyendo significativamente los costos de operación.
Además del ahorro energético, el proyecto abre la posibilidad de generar ingresos adicionales para el sistema de acueducto. Una vez se concrete la conexión correspondiente, los excedentes de energía producidos podrán ser comercializados.
A esta inversión se suman $637 millones aportados con el respaldo de la Secretaría de Energías y Minería Sostenible, recursos que permitirán la instalación de 70 paneles solares adicionales para ampliar la capacidad de generación y aprovechar las favorables condiciones de radiación solar del municipio.
Las autoridades destacaron que este tipo de proyectos contribuyen tanto al fortalecimiento de la infraestructura de servicios públicos como a la transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles, beneficiando directamente a las comunidades rurales de Jerusalén.

