Gobierno Nacional advierte que aumento en pasaje de Transmilenio pone en riesgo cofinanciación de buses eléctricos
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, calificó de “irresponsable” el incremento a $3.550 y aseguró que los Ministerios de Hacienda y Transporte evalúan medidas de control.
La oficialización de la nueva tarifa de $3.550 para el componente troncal de Transmilenio ha desatado una fuerte tormenta política entre la administración de Carlos Fernando Galán y el Gobierno de Gustavo Petro. Lo que inició como una crítica ciudadana escaló a una advertencia institucional que podría comprometer proyectos clave de movilidad para la capital.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, fue el encargado de elevar el tono del debate a través de la red social X. Según el funcionario, el alza decidida por el Distrito pone en peligro el histórico acuerdo de cofinanciación para la adquisición de buses con tecnología cero emisiones.
“Irresponsablemente, ha puesto el alcalde Carlos Fernando Galán en riesgo el compromiso de transferencia de la nación de recursos para la flota eléctrica”, sentenció Sanguino.
Además, el ministro anunció que junto a las carteras de Hacienda, Transporte y la SIC, se están examinando medidas de control frente a lo que consideran un aumento “desmedido e injustificado” que afecta el salario mínimo vital de los bogotanos.
La controversia gira en torno a un convenio estratégico declarado de importancia mediante el CONPES 4168 de 2025. Estos son los puntos clave del acuerdo que hoy estaría en vilo:
- Inversión total: $1,5 billones de pesos.
- Aporte Nación: 62,4% de los recursos.
- Aporte Distrito: 37,5% de los recursos.
- El objetivo: La compra de 269 buses 100% eléctricos, siendo la primera vez que el Gobierno Nacional cofinancia directamente una flota eléctrica para un sistema masivo en el país.
Mientras que la Alcaldía de Bogotá justifica el incremento basándose en el impacto del salario mínimo en los costos operativos del sistema, desde el gabinete de Petro sostienen que la electrificación de la flota debería, por el contrario, ser una vía para disminuir los costos por pasajero a largo plazo y mejorar la sostenibilidad.
Este nuevo choque se produce en un contexto político de alta tensión, a menos de tres meses de las elecciones presidenciales, abriendo un frente de confrontación directa sobre el costo de vida y la movilidad en la ciudad más grande del país.
