Máxima tensión en Medio Oriente: Irán fija condiciones para el cese al fuego tras ataques en Dubái y Kuwait
Noche de ataques. El horizonte de la capital iraní bajo fuego tras la intensificación de los bombardeos este jueves. La salida del cuerpo diplomático suizo y el cierre del Estrecho de Ormuz han llevado la tensión regional a niveles históricos. / Foto: Reuters
En el día 13 del conflicto, el presidente Masoud Pezeshkian exigió reparaciones y garantías internacionales. Mientras tanto, Suiza cerró su embajada en Teherán y la crisis energética global obliga a una liberación histórica de reservas de petróleo.
Las tres demandas de Teherán
Por primera vez desde el inicio de las hostilidades, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, utilizó su cuenta en la red social X para enumerar los requisitos necesarios para detener la guerra contra Israel y Estados Unidos: Reconocimiento de los derechos legítimos de Irán; Pago de reparaciones por los daños causados y Garantías internacionales firmes contra futuras agresiones.
“La única manera de poner fin a esta guerra, iniciada por el régimen sionista y Estados Unidos, es cumplir con estos puntos”, sentenció el mandatario.
Escalada de ataques: Drones sobre el Golfo
La madrugada de este jueves estuvo marcada por el fuego cruzado y el uso de tecnología no tripulada que alcanzó objetivos civiles y estratégicos:
Dubái: Dos drones impactaron en la ciudad. Uno de ellos fue interceptado y sus restos cayeron en la fachada de un edificio en la autopista Sheikh Zayed Road. No se reportaron víctimas.
Kuwait: Fuentes oficiales confirmaron impactos en el principal aeropuerto del país, causando daños materiales pero sin dejar heridos.
Arabia Saudita: El Ministerio de Defensa informó la intercepción de un “dron enemigo” que se dirigía al distrito de las embajadas extranjeras.
Por su parte, Israel confirmó una nueva oleada de ataques “a gran escala” sobre territorio iraní y el Líbano, donde la situación humanitaria es crítica.
Mojtaba Jamenei: Venganza y bloqueo total
El nuevo Líder Supremo, quien asumió el poder tras la muerte de su padre el pasado 28 de febrero, emitió su primer mensaje oficial a la nación. Aunque su rostro no fue mostrado en la televisión estatal, su discurso fue contundente: Cierre de Ormuz: Ordenó que el Estrecho de Ormuz permanezca bloqueado como “herramienta de presión” contra la economía enemiga; Amenaza a bases de EE. UU.: Advirtió a los países vecinos que cualquier territorio que albergue bases estadounidenses será considerado objetivo legítimo si no las cierran de inmediato; Venganza por Minab: Juró vengar a las víctimas de la guerra, haciendo especial énfasis en las niñas muertas en el bombardeo a la escuela de Minab.
Impacto Diplomático y Económico
Suiza, que actúa como representante de los intereses de EE. UU. en Irán desde 1980, decidió evacuar a todo su personal diplomático por tierra. El Ministerio de Asuntos Exteriores suizo argumentó que ya no se puede garantizar la seguridad del personal tras los constantes bombardeos en Teherán.
Ante la reducción de la oferta y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) tomó una medida sin precedentes: se acordó liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas para frenar la escalada de precios, la mayor cifra en la historia.
Cifras de un conflicto que no se detiene
Víctimas fatales: Más de 1.700 personas en total.
Crisis en el Líbano: 634 muertos y más de 816.000 desplazados.
Nuevos frentes: Ataques a cargueros en el Golfo Pérsico y ataques directos a la sede de la agencia de seguridad interna de Israel.
La inteligencia estadounidense sostiene que, pese al cambio de mando, el gobierno iraní no corre riesgo inmediato de colapso, mientras la tensión se traslada ahora a las fronteras de los países que albergan presencia militar extranjera.
