Cicatrices en el paisaje: La CAR evidenció la remoción total de la capa orgánica y la tala de 43 árboles tras la apertura ilegal de una vía de 526 metros en la vereda Torres, municipio de Ráquira. La autoridad ambiental ya inició una indagación preliminar para identificar a los responsables de esta afectación al recurso flora. (Foto: CAR Cundinamarca)
Un grave atentado contra los recursos naturales fue detectado en la vereda Torres, del municipio de Ráquira (Boyacá). La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) intervino tras una denuncia ciudadana que alertaba sobre la apertura de una vía clandestina con maquinaria pesada, la cual dejó un rastro de destrucción forestal en su camino.
Según el equipo técnico de la Dirección Regional Chiquinquirá, la intervención se realizó sin permisos ambientales y sin el consentimiento de los propietarios de los predios aledaños.
El balance de la destrucción
El recorrido de inspección confirmó una afectación directa al ecosistema local en un trazado de 526 metros de longitud. Los daños más críticos incluyen:
- Tala de especies nativas: Se identificó el arranque de 43 árboles, entre ellos 9 robles (especie de especial protección), 24 eucaliptos, 8 tunos y 2 pinos.
- Afectación del suelo: Remoción de la capa orgánica en un área de 0,21 hectáreas, lo que aumenta drásticamente el riesgo de erosión.
- Intervención mecánica: El uso de maquinaria pesada provocó la remoción total de la cobertura vegetal en un ancho de 4 metros.
“No es un trámite menor”
El director regional de la CAR, Yiber González, fue enfático al señalar la gravedad de estas acciones que, bajo la apariencia de “desarrollo”, destruyen el equilibrio hídrico y la biodiversidad de la zona.
“Abrir una vía sin autorización implica talar árboles, remover el suelo y afectar el entorno de toda una zona. Este caso ya está en proceso de verificación y tomaremos las medidas ambientales a que haya lugar”, afirmó González.
Investigación en curso
La autoridad ambiental ha iniciado una indagación preliminar para identificar formalmente a los responsables y determinar las sanciones correspondientes. La CAR recordó que cualquier intervención que afecte los recursos naturales requiere trámites previos, especialmente en una región donde los bosques son vitales para la conservación del agua.
Esta acción se enmarca en la celebración de los 65 años de la CAR, reafirmando su rol como guardián del territorio frente a actividades que ponen en riesgo la sostenibilidad regional.
