En plena alerta por El Niño, CAR y Bogotá blindan más de 350 mil hectáreas para proteger el agua de millones de personas
Vista aérea del Páramo de Sumapaz, donde se ubica una gran parte de las nuevas áreas protegidas, mostrando la relación directa entre el ecosistema que genera agua y la ciudad que la consume.
En un momento crucial debido a las alertas climáticas, la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) firmaron una resolución conjunta histórica. A través de este acuerdo, se adicionaron 350.010 nuevas hectáreas como Áreas de Importancia Estratégica para la Conservación del Recurso Hídrico, un territorio que equivale a casi dos veces el tamaño de Bogotá.
Esta medida busca blindar los ecosistemas que abastecen de agua a la capital y a los municipios aledaños de Cundinamarca, garantizando la seguridad hídrica de millones de habitantes frente a los periodos de escasez que trae consigo el fenómeno de El Niño.
💡 Los datos clave de un hito ambiental
El proyecto, liderado técnicamente por la Secretaría Distrital de Ambiente desde 2024, arroja cifras contundentes que marcan un precedente en la región:
- Récord de conservación: Las más de 350 mil hectáreas protegidas en un solo proceso superan las 320 mil declaradas conjuntamente entre 2018 y 2022 por administraciones anteriores.
- Zonas rurales prioritarias: El 95% de este territorio se ubica en zonas rurales de Bogotá y la región, y el 97% fue clasificado con prioridad alta y muy alta para conservar el agua.
- Enfoque en el Río Bogotá: El 61% de las nuevas áreas protegidas corresponde a la cuenca de este río, abarcando también sectores estratégicos de los ríos Suárez, Carare-Minero, Negro y el Páramo de Guerrero.
¿En qué se invertirá el dinero ambiental?
La declaratoria no se queda en el papel; la resolución conjunta permitirá focalizar las inversiones ambientales del Distrito de manera directa en las zonas rurales donde nace el agua. Los recursos se destinarán a:
- Restauración ecológica y conservación de predios estratégicos.
- Adquisición de terrenos clave para la protección de fuentes hídricas.
- Pagos por Servicios Ambientales (PSA) y acuerdos de conservación con las comunidades locales que habitan y cuidan estos territorios.
“Proteger el agua de Bogotá empieza mucho antes de que llegue a nuestras casas: empieza en los páramos, en los bosques, en los humedales… Damos un paso muy importante para orientar mejor las inversiones ambientales hacia donde más se necesitan”, señaló la secretaria Distrital de Ambiente, Adriana Soto.
Alianza contra la crisis climática
Por su parte, el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, destacó la importancia de la cooperación regional para anticiparse a las emergencias ambientales.
“Estas alianzas estratégicas permiten fortalecer las acciones de prevención y adaptación frente a la variabilidad climática, especialmente ante la posible disminución de la oferta hídrica, a través del trabajo articulado entre entidades”, afirmó el funcionario.
El blindaje de este territorio —que equivale en extensión a más de 5.000 parques Simón Bolívar— recibió el aval del Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá (CECH). Este respaldo garantiza que la Secretaría de Ambiente, la CAR, la Gobernación de Cundinamarca y los municipios locales trabajen bajo una misma hoja de ruta en cumplimiento de la histórica sentencia del Río Bogotá.
