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El contrabando y la evasión del impuesto al consumo de licores privan a los hospitales, centros de salud y programas culturales y deportivos de cerca de $80.000 millones anuales, recursos que deberían beneficiar a miles de familias cundinamarquesas.
Gracias al trabajo conjunto de la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca, a través del grupo GEPCI, y la Policía de Carreteras, se realizó un operativo de inspección y fiscalización en el peaje El Naranjal, sobre el corredor vial Quetame–Guayabetal. Allí se logró la incautación de 1.900 unidades de licor nacional y extranjero que eran transportadas sin cumplir las condiciones legales. “Ya no concentramos los controles únicamente en establecimientos comerciales. Hoy también realizamos operativos en corredores viales, centros de almacenamiento y otros puntos estratégicos del territorio para cerrarle el paso a quienes pretenden evadir la ley y proteger los recursos públicos de todos los cundinamarqueses”, señaló la Secretaría de Hacienda.
Con estas acciones, el departamento refuerza su estrategia de control para garantizar que los recursos del impuesto al consumo lleguen efectivamente a la salud, la cultura y el deporte.
