CAR aumenta capacidad del embalse El Neusa para enfrentar fenómeno de El Niño
Embalse El Neusa, ecosistema altoandino donde la CAR adelanta obras de ampliación y restauración ecológica para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño. Foto: Corporación Autónoma Regional – CAR
En el marco de la Ruta de Preparación Climática, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) avanza en la recuperación de la capacidad útil del embalse El Neusa, ubicado en la cuenca alta del río Bogotá, con el fin de mitigar los posibles impactos del fenómeno de El Niño.
Actualmente, el embalse —con más de 970 hectáreas de extensión— almacena 102,7 millones de metros cúbicos de agua. Con las obras iniciadas, se espera aumentar su capacidad a 104,3 millones de metros cúbicos, lo que representa una reserva adicional de 1,6 millones de metros cúbicos en la primera fase y hasta 2,3 millones al finalizar la segunda.
“No podemos esperar a que llegue la sequía para actuar. Estamos tomando decisiones que nos permiten contar con más agua, ecosistemas más sanos y territorios más resilientes mañana”, afirmó Alfred Ignacio Ballesteros, director general de la CAR.
Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN)
El proyecto combina infraestructura con restauración ecológica:
- Implementación de 5 biofiltros verdes para controlar sedimentos y mejorar la calidad del agua.
- Sustitución de especies exóticas como el pino por vegetación nativa en 78 hectáreas.
- Plantación de 100.000 árboles nativos que atraen polinizadores (mano de oso, salvio negro, arrayán, laurel, entre otros).
- Eliminación de 5 hectáreas de retamo espinoso y recuperación de 1,7 ha de borde ripario en la quebrada Guanquica.
- Instalación de 2.000 m² de vegetación acuática en zonas ribereñas.
- Colocación de 1.000 estructuras de protección de fauna silvestre (nidos, perchas, refugios).
Inversión y beneficios
La CAR destinó más de 180 mil millones de pesos para optimizar este cuerpo hídrico, que abastece a los municipios de Nemocón, Cogua y Zipaquirá, y aporta al río Bogotá para la captación en Tibitoc.
Con estas acciones se fortalece la capacidad de regulación hídrica, se mejora la respuesta frente a escenarios de cambio climático y se garantiza la sostenibilidad del embalse, que además es hábitat de especies de flora y fauna altoandina y espacio para actividades de ecoturismo.
Monitoreo y participación comunitaria
El proyecto fue socializado con la comunidad y contempla un monitoreo ambiental integral antes, durante y después de las obras, evaluando calidad del agua, suelos y sedimentos para prevenir impactos negativos.

