Manta, Cundinamarca, le abre paso a la convivencia con el oso andino: 29 fincas se suman a la conservación
Representantes de las Juntas de Acción Comunal, autoridades ambientales y campesinos de Manta participaron en la firma de acuerdos de conservación que beneficiarán 29 fincas rurales mediante prácticas sostenibles para proteger al oso andino y fortalecer la convivencia con la fauna silvestre. Foto: CAR
La protección del oso andino y la promoción de prácticas productivas sostenibles avanzan en el municipio de Manta gracias a la firma de acuerdos de conservación entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Secretaría de Bienestar Verde de Cundinamarca y las Juntas de Acción Comunal (JAC) de las veredas Palmar Arriba, Manta Grande Arriba y Quimbita.
La iniciativa busca fortalecer la conservación de esta especie emblemática y reducir los conflictos entre las actividades productivas de las comunidades campesinas y la fauna silvestre. El acuerdo fue suscrito durante un encuentro realizado en el parque principal de Manta, donde autoridades y habitantes reafirmaron su compromiso con la protección de los ecosistemas locales.
Como parte de las acciones contempladas, las comunidades recibieron materiales e insumos destinados a la implementación de prácticas sostenibles que permitan mejorar la convivencia con el oso andino. Entre las medidas se destacan la renovación de praderas, la preparación de bioinsumos, la instalación de bebederos, el aislamiento de áreas sensibles y la construcción de corrales.
Asimismo, se entregó material vegetal y elementos para cercas de protección orientados al desarrollo de sistemas agroforestales y a la restauración de zonas degradadas, contribuyendo a la recuperación ambiental del territorio.
“La conservación del oso andino requiere del compromiso de las comunidades que habitan el territorio. Con estos acuerdos fortalecemos la participación y el conocimiento ambiental, mientras entregamos herramientas para impulsar prácticas productivas sostenibles que ayuden a prevenir conflictos con la fauna silvestre. Así, seguimos construyendo una conservación de la mano de las comunidades”, afirmó Nidia Clemencia Riaño Rincón, subdirectora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR.
Además de las acciones en campo, el proyecto incluyó talleres de formación y sensibilización con más de 104 habitantes de las tres veredas beneficiadas, entre ellos niños, jóvenes, docentes y líderes comunitarios. Durante estas jornadas se abordaron temas relacionados con biodiversidad, ecología, dinámicas productivas y prevención de conflictos entre las comunidades y la fauna silvestre.
El convenio, firmado en noviembre de 2024, cuenta con una inversión total de 460 millones de pesos. De este monto, aproximadamente 110 millones fueron asignados a cada una de las Juntas de Acción Comunal vinculadas al proceso, beneficiando en total a 29 predios rurales.
Con esta estrategia, la CAR, la Gobernación de Cundinamarca y las comunidades locales buscan consolidar modelos productivos sostenibles que permitan proteger al oso andino, una especie fundamental para el equilibrio de los ecosistemas altoandinos, demostrando que la conservación es posible cuando las comunidades participan activamente en el cuidado de su entorno.

