CAR alerta por drástica reducción de lluvias y alto riesgo de desabastecimiento en varias regiones de Cundinamarca
🌿 El equilibrio ambiental del departamento depende del compromiso de todos. Expertos insisten en fortalecer la cultura del ahorro, proteger las fuentes hídricas y evitar acciones que puedan agravar las emergencias durante los próximos meses. La prevención será clave para garantizar el bienestar de miles de familias en las zonas urbanas y rurales.
Foto: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) emitió una alerta preventiva ante el preocupante descenso de las precipitaciones en gran parte del departamento y la alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027.
De acuerdo con reportes de organismos especializados como la NOAA y el IDEAM, existe más del 90 % de probabilidad de que este fenómeno climático se fortalezca en los próximos meses, generando condiciones de sequía que podrían afectar gravemente la disponibilidad de agua en distintas regiones de Cundinamarca.
El más reciente informe hidrometeorológico de la CAR evidencia una reducción significativa de las lluvias durante la primera quincena de septiembre, situación que ya impacta varias cuencas estratégicas del territorio. Entre los casos más críticos se encuentra la cuenca del río Negro, que nace en Pacho y atraviesa cerca de 24 municipios antes de desembocar en el río Magdalena, en Puerto Salgar, la cual registra actualmente apenas el 2 % de su caudal promedio histórico.
La situación también genera preocupación en otras cuencas importantes como Sumapaz, que presenta un 10 % del caudal habitual; el río Suárez, con registros de 9 % en la cuenca alta y 14 % en la media; así como las cuencas media y baja del río Bogotá, que reportan niveles del 15 % y 19 %, respectivamente.
La CAR explicó que, aunque los principales embalses del territorio mantienen reservas favorables, estas coberturas benefician únicamente a algunas zonas específicas. Actualmente, el Sistema Chingaza registra un almacenamiento del 94,6 %, el Agregado Norte (Neusa, Sisga y Tominé) alcanza el 67,8 % y el embalse El Hato se encuentra al 78 %.
Sin embargo, provincias como Rionegro y Sumapaz dependen casi exclusivamente de las lluvias y de las corrientes naturales para garantizar el abastecimiento de agua. Al no contar con grandes sistemas de almacenamiento que mitiguen los efectos de la temporada seca, estas regiones enfrentan un riesgo considerable si continúa disminuyendo la precipitación.
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, hizo un llamado urgente a las administraciones municipales y a la ciudadanía para activar medidas preventivas y evitar una mayor afectación de las fuentes hídricas.
“No hay espacio para la confianza, el riesgo es real para todo el territorio. Por eso a todos los alcaldes les exigimos activar sus comités de gestión del riesgo para proteger bocatomas y a la comunidad, cero quemas y absoluta responsabilidad con el agua”, señaló Ballesteros.
El funcionario agregó que, aunque los embalses garantizan estabilidad para una parte importante de la población, la situación es distinta en las cuencas que dependen exclusivamente de la lluvia, donde ya se observa una disminución notable de los caudales monitoreados.
Ante este panorama, la autoridad ambiental instó a los alcaldes, empresas de servicios públicos y comunidades a implementar de inmediato planes de contingencia, proteger las bocatomas, reforzar el monitoreo de las fuentes hídricas, suspender cualquier tipo de quema y promover el uso eficiente del agua.
La CAR reiteró que la prevención y la gestión responsable del recurso hídrico serán fundamentales para enfrentar los efectos de una posible temporada seca prolongada y reducir los riesgos de desabastecimiento en los municipios más vulnerables del departamento.

