Este 13 de marzo, el presidente colombiano Gustavo Petro y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, iban a sostener un encuentro en el puente internacional ‘Atanasio Girardot’, conocido como ‘Tienditas’, en Norte de Santander. La Casa de Nariño definió el lugar como un “símbolo de integración fronteriza”.
Seriá la primera vez que ambos se reúnirian como jefes de Estado, en un contexto marcado por tensiones políticas tras las elecciones venezolanas de 2024, cuya victoria de Nicolás Maduro no fue reconocida por Bogotá.
La agenda estaba dominada por temas de energía, comercio y cooperación económica, además de la seguridad en la frontera y la presión estadounidense sobre ambos gobiernos.
El puente ‘Tienditas’, escenario de fracturas históricas y de gestos de acercamiento binacional, vuelve a ser protagonista tras haber albergado en 2019 el concierto “Venezuela Aid Live” y, más recientemente, encuentros entre Petro y Maduro.
El comercio bilateral, que alcanzó un pico de 7.000 millones de dólares en 2008, se ha ido recuperando lentamente tras el mínimo histórico de 222 millones en 2020. En 2025, la Cámara Colombo-Venezolana estimó el intercambio en 1.170 millones de dólares.
La reunión también tendria un fuerte componente político: Petro insiste en una salida negociada para la crisis venezolana y ha propuesto un diálogo tripartito con Estados Unidos. Para Rodríguez, seria su primer viaje internacional desde que asumió la Presidencia en lugar de Maduro.
