Trump aislado: Las potencias dan la espalda al plan de EE.UU. para escoltar buques en el Estrecho de Ormuz
Petróleo al límite: El cierre del paso estratégico de Ormuz ha disparado el precio del barril Brent por encima de los 104 USD. Mientras EE. UU. busca aliados para una escolta armada, la comunidad internacional teme que una mayor presencia militar en la zona agrave el conflicto con Irán. (Foto: BBC News)
Lo que el presidente Donald Trump proyectó como una “coalición naval internacional” para romper el bloqueo en el Estrecho de Ormuz se ha convertido, hasta ahora, en un desierto diplomático. Pese a la escalada de los precios del crudo y la parálisis de una vía por donde transita el 20% del petróleo mundial, los principales aliados de Washington han optado por la cautela o el rechazo directo, temiendo ser arrastrados a una guerra abierta con Irán.
A través de su red Truth Social, Trump apeló directamente a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido para que envíen buques de guerra. Sin embargo, la respuesta global ha sido un “no” rotundo o un “esperemos”, dejando a la administración estadounidense-israelí navegando sola en aguas turbulentas.
El frente del “No”: Los países que marcaron distancia
La negativa ha sido transversal, desde Europa hasta Oceanía, argumentando que una mayor presencia militar solo echaría más leña al fuego.
- Alemania: El ministro de Exteriores, Johann Wadephul, fue tajante: “No vamos a formar parte de este conflicto”. Berlín insiste en que la única salida es una “solución negociada”.
- España: El canciller José Manuel Albares descartó cualquier participación militar, subrayando que la solución al alza de los combustibles no es más guerra, sino que esta termine.
- Australia: Pese a ser un aliado histórico, la ministra Catherine King confirmó que Canberra no tiene intención de enviar activos navales: “No tenemos previsto enviar ningún buque”.
- Japón: La primera ministra Sanae Takaichi se amparó en el carácter antimilitarista de su Constitución para frenar cualquier despliegue inmediato de escoltas.
Reino Unido y Francia: Cooperación, pero sin buques de guerra
Aunque Londres y París comparten la preocupación por la libre navegación, han evitado comprometer fragatas o destructores en la línea de fuego.
- Reino Unido: El primer ministro Keir Starmer declaró que no se verá involucrado en un conflicto a gran escala. Según reportes de The Times, Londres solo considera enviar drones dragaminas, una medida técnica para limpiar la vía sin aumentar la tensión política con el envío de buques de combate.
- Francia: Emmanuel Macron condicionó cualquier misión internacional al cese total de los combates, mientras que su ministra de las Fuerzas Armadas confirmó que, por ahora, el envío de buques “no se contempla”.
China: El “socio estratégico” que pide desescalada
Pekín, uno de los mayores consumidores del petróleo que pasa por Ormuz, ha evitado caer en la retórica de Trump. La Embajada china en Washington recordó que su prioridad es un alto el fuego inmediato y que actuarán como un “puente de comunicación” entre las partes, en lugar de sumar potencia de fuego a la zona.
Una economía global al borde del abismo
La negativa internacional ocurre en un escenario de extrema fragilidad económica. Desde que inició la agresión conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero —que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí—, el mercado energético ha enloquecido:
- Precios récord: El barril de Brent ha escalado hasta los $104.81 dólares, con picos de volatilidad que rozaron los $120 dólares.
- Bloqueo total: La Guardia Revolucionaria de Irán mantiene la prohibición de paso para naves estadounidenses y sus socios.
Mientras Trump intenta “desbloquear” el Estrecho por la fuerza, la comunidad internacional parece haber elegido el camino de la diplomacia, dejando a la Casa Blanca en una posición de aislamiento táctico en uno de los momentos más críticos del siglo XXI.
